Gira. Adáptate. Asciende.
Un juego táctico de movimiento tridimensional. Con solo dos varillas como apoyo, deberás ascender por una torre modular en constante rotación. Un espacio cambiante donde cada nivel que gira transforma tu ruta hacia la cima.
PolkUp nace de observar cómo el cuerpo interactúa con el espacio, evolucionando hacia un sistema constructivo modular: una torre de niveles interconectados que desafía el tradicional tablero plano.
El juego propone una estructura viva donde la rotación del eje central y el equilibrio de las varillas responden a las decisiones del jugador. Cada movimiento altera físicamente la torre y redefine el recorrido, convirtiendo el ascenso en una exploración constante de lo impredecible.
El objetivo es alcanzar la cima de una torre de niveles independientes que giran sobre un eje central. Utilizando un sistema físico de varillas como únicos puntos de apoyo y anclaje, los jugadores deben asegurar su estabilidad material mientras alteran la estructura del tablero para obstruir a sus oponentes.
| Componente Físico | Función Mecánica | Impacto en la Partida |
|---|---|---|
| Eje Central | Soporte vertical | Vincula los módulos y permite la rotación independiente. |
| Niveles Modulares | Plataformas móviles | Alteran las rutas de paso y los puntos de anclaje disponibles. |
| Varillas de Apoyo | Herramienta de avance | Sustentan físicamente la posición del jugador en la estructura. |
Todo gira en torno a un centro. El eje organiza el espacio y da sentido al movimiento.
Al girar, el jugador transforma su entorno y descubre nuevas posibilidades.
Cada nivel es un desafío. Ascender implica adaptarse y elegir el próximo paso.
No existe un único camino. Cada decisión cambia el recorrido y redefine el horizonte.
El objetivo está arriba, pero el camino se construye en cada movimiento.
La columna vertebral de prácticamente cualquier juego de mesa es la exploración del tablero para cumplir con los objetivos planteados. PolkUp se diferencia al salir del plano bidimensional y traer a la mesa una estructura tridimensional que rota en cualquier dirección, mostrando de manera física y visual cómo el camino varía en cada momento. Junto a esto, las cartas que afectan la escalada son un elemento lúdico fundamental para transformar el trayecto hacia la cima en un recorrido tridimensional dinámico.
Esta experiencia experimental no es una réplica virtual 1:1 del juego de mesa, sino una abstracción de sus cualidades físicas traducidas a interacciones a través del código. El proyecto traslada los rasgos centrales del tablero físico —la tridimensionalidad constructiva, el recorrido del escalador, el riesgo del error y el reconocimiento de nodos cromáticos— hacia un entorno digital que exige atención y motricidad adaptativa. Aquí, el código no simula: traduce la tensión, el cálculo táctico y el riesgo lúdico en una interfaz de precisión cinemática.